Nota a Andesluna escrita por Marcelo Gonzalez de DIARIO DIGITAL de Comodoro Rivadavia


Las cabalgatas, de 5 a 15 dí­as, son excursiones de aventura muy ponderadas por los visitantes, en especial europeos y latinoamericanos. Recorren zonas de la estepa y la cordillera, en la zona sur, donde no llegaron las cenizas del volcán Puyehue.

Varias de ellas cruzan la cordillera a Chile. La actividad, si bien no es nueva, creció mucho en estos años y hay una decena de empresas que organizan estos paseos.

Dominik Marty y Tammy Robaina son socios gerentes de Andesluna, una compañía especializada en atender turismo europeo. Explicaron que los que más demandan cabalgatas son los visitantes de Francia, Alemania e Inglaterra y entre los latinoamericanos México, Brasil y Colombia. No obstante, también hay clientes argentinos.

La temporada para esta actividad se extiende de noviembre hasta abril. Son, junto a las excursiones de caza mayor y pesca con mosca las más demandadas por extranjeros y se comercializan en diferentes empresas de viajes y turismo de todo el mundo. En todas ellas el costo varía entre 200 y 350 dólares diarios, por persona, dependiendo de los servicios incluidos. Los grupos varían de 4 a 10 personas.

Marty, de origen suizo pero radicado en Bariloche desde hace muchos años, dijo que las principales cabalgatas tienen lugar en la zona cordillerana y varias cruzan a Chile. En este caso, en zona de frontera, se cambian los caballos y las monturas. También suelen cambiar los asistentes y peones, quienes regresan con la tropilla al paí­s de salida. Hay grupos que parten de Puerto Montt y después de varios días, llegan al Nahuel Huapi.

Cada turista tiene un caballo y cabalga sin peso, salvo alguna pequeña mochilita con alguna cámara de video o fotos. Todo el equipaje personal, así como la comida y los elementos de campamento van en caballos pilcheros y también se llevan dos o tres caballos de recambio. El grupo avanza unido y los lugares de pernocte están previamente delimitados.

«A veces dormimos en carpa y otras veces se utilizan cascos de estancias o refugios. Algunos paseos ya tienen campamentos semifijos, con construcciones de madera que ofician de cocina y/ o comedor. Es común que los peones se adelanten para armar el campamento, así al llegar los turistas ya los esperan con la picada y un mate caliente.

Es frecuente que el grupo incluya un cocinero, encargado de preparar las cenas, los desayunos y las viandas diarias. «La alimentación es un tema muy importante y es generalmente acordado con el grupo, ya que puede haber personas con regímenes de comidas especiales, que deben estar previstas», explicó Robaina. Si bien siempre se incluye cordero asado y también carnes de vaca, en los puestos o estancias, el menú es variado y su diseño y categoría es un ingrediente muy importante en el costo.

Los guías son siempre bilingües y también son muy ponderados sus conocimientos de flora, fauna, geografía e historia del lugar. Pese a ser el idioma habitual el inglés, es frecuente que se pidan guías con dominio de otros idiomas. A veces el tour incluye un día con arreo, de vacas y ovejas, y otras actividades típicas de las estancias.

Algunos ríos deben cruzarse con botes y los caballos lo hacen nadando. También son habituales las lluvias, por lo que el grupo debe llevar capas impermeables para los jinetes y también bolsas especiales para la carga. Normalmente los grupos llevan teléfonos satelitales y equipo de primeros auxilios médicos.


Fuente: Diario Rí­o Negro